Profesor Invitado - Sociedad de la Información
y Medios
Dr. Ariel Vercelli
Especialista en regulaciones
en el Ciberespacio
Antecedentes
Ariel Vercelli es abogado graduado en la Universidad
Nacional de Mar del Plata, escribano de la Universidad Nacional
de Rosario y Master en Ciencia Política y Sociología
de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).
Tiene, además, un Postgrado en Opinión Publica y
Medios de Comunicación de FLACSO y un Postgrado en Regulación
de nuevos servicios y aplicaciones IP (OEA).
Fue becario del Internet Law Program 2003 del Berkman Center for
Internet and Society de la Universidad de Harvard y becario del
Tercer Congreso Mundial de Redes Comunitarias realizado en Montreal,
Canadá.
Además es docente de la Carrera de Comunicación de
la UBA e investiga dentro del Instituto de Investigaciones Gino
Germani, Facultad de Ciencias Sociales, UBA.
Fue también docente de la Facultad de Derecho de la UNR
y formó parte del Centro de Estudios e Investigaciones en
Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la UNR.
Es autor del libro ‘La conquista silenciosa del Ciberespacio:
Creative Commons y el diseño de entornos digitales como nuevo
arte regulativo en Internet’ el cual será publicado
en breve.
Temas Abordados
Antes de sumergirnos en el tema de las regulaciones en el
ciberespacio, el profesor disertó acerca de los cuatro tipos
de regulaciones o restricciones que, según indica Lawrence
Lessig, se aplican a la conducta en el mundo real.
- La Ley: regula mediante sanciones impuestas
ex post, es decir, amenaza con sanciones económicas o penales
a los que no las cumplan. La ley es la preminencia de los reguladores.
Pero la efectividad de la ley por sí sola no sirve sin
un aparato policial que la haga cumplir, y para ese fin está
diseñada la Arquitectura de vigilancia: cárceles,
aulas, torres de tránsito, etc.
- Las Normas Sociales: las comprensiones o expectativas
acerca de cómo debe comportarse el individuo, impuestas
mediante las comprensiones o expectativas de casi todos los miembros
de la comunidad. Para los que no las cumplan, se imponen, por
ejemplo, la condena social, el escrache, el rechazo, la discriminación,
la internación psiquiátrica, la exclusión,
etc.
- El Mercado: regula mediante el precio. A través
del precio, el mercado asigna las opciones de cada individuo,
y regula la conducta de los mismos.
- La Arquitectura (algunos la denominan Naturaleza):
es la restricción que presenta el mundo tal y como el individuo
lo encuentra, aunque sea un mundo que otros han constiido antes.
Por ejemplo, una pared que impide el acceso, un badén que
rompe el auto que va demasiado rápido, la falta de una
rampa para discapacitados, la exigencia de una contraseña
para entrar a un sitio web, son restricciones que regulan las
conductas.
Para entender una regulación, tenemos que comprender la
suma y combinación de estos cuatro tipos de restricciones.
Ninguno de ellos por sí solo puede representar el efecto
de las cuatro juntas.
Con respecto al ciberespacio, Ariel Vercelli plantea que se ha
hecho popular cierta imagen falsa del mismo: que el ciberespacio
es inevitable y es irregulable. Que es el lugar en el que los individuos
están, inherentemente, libres del control de los poderes
soberanos del espacio real.
El punto de vista del profesor es diferente. El ciberespacio no
es un mundo en el que la libertad esté asegurada: tiene el
potencial de ser el espacio más plena y extensamente regulado
que hayamos conocido jamás en cualquier lugar y en cualquier
momento de nuestra historia. Tiene el potencial de ser la antítesis
de un espacio de libertad. Y, en opinión de Vercelli, ahora
precisamente estamos viendo la transición de la libertad
al control.
Al igual que en el espacio real, la conducta en el ciberespacio
es regulada por los cuatro tipos de restricciones que enumeramos.
A pesar de la falsa imagen existente, ya existen leyes que restringen
la conducta en el ciberespacio, así como normas sociales
en las cibercomunidades. El mercado a través del precio restringe
los accesos, y modifica la regulación del acceso marginal
también.
Pero la más importante de las restricciones en el ciberespacio
es la arquitectura, que en este caso denominamos código,
incluyendo en este concepto al software y hardware que constituyen
el ciberespacio, al conjunto de protocolos y reglas implementadas
o codificadas en dicho software. A excepción de los hackers,
el resto de los usuarios está sometido al código.
La mediación sobre actantes no humanos (a través
del código) es más efectiva porque es proactiva, (en
los demás casos es reactiva, debe intervenir alguien cuando
no se cumple una norma) porque al diseñarse el espacio ya
está incluida la regulación, regulando espacios se
regulan a la vez las conductas.
Contrario a lo que se piensa, Internet es el medio en el que más
cambian las regulaciones, porque constantemente cambia el código.
Y con cada cambio, se busca (especialmente el gobierno de los Estados
Unidos) que el código sea más regulable: se está
pasando de una arquitectura de libertad a una de control. El código
del ciberespacio es un poder soberano emergente (omnipresente, omnipotente,
amable, eficaz, creciente) y debemos desarrollar, contra ese poder
soberano, los límites que hemos desarrollado contra los poderes
soberanos del espacio real.
Tal como afirma Lessig, entre otros, Internet puede dividirse en
tres capas principales. La primera de ellas, en orden ascendente,
es la capa de infraestructuras. La misma está compuesta por
la parte más rígida y más estable del entramado
sociotécnico: las computadoras, satélites, cables
y demás componentes duros o hardware. Esta es la capa visible,
compuesta de bienes materiales: tiene dueños, la mayoría
es de propiedad privada.
La capa lógica o capa del código, es aquella capa
intermedia que concentra los componentes más blandos, o sea
el software y las aplicaciones que hacen funcionar Internet. Históricamente
esta capa es abierta, transparente y flexible, aunque desde la década
del ’80 la tendencia al cierre de esta capa lógica
ha traído importantes consecuencias en nuestras sociedades.
En esta capa se produce una lucha entre la producción de
códigos abiertos y libres, y la producción de códigos
cerrados por parte de las empresas, entre software propietario y
software libre. Por ejemplo, el sistema operativo Windows no se
puede abrir ni modificar: Es como un idioma limitado a 200 palabras,
no se puede enriquecer. Windows (así como los demás
programas de Microsoft) está creado por un número
limitado de programadores. En cambio LINUX es un proyecto con código
abierto, tiene ilimitado número de programadores, cualquiera
puede colaborar en su desarrollo, y no se puede cobrar por los programas.
El proyecto GÑU/LINUX y la Free Software Foundation luchan
por defender el software libre.
Finalmente,
la capa superior de Internet está compuesta por los contenidos
que circulan por las redes informacionales: información,
conocimientos, obras y demás bienes intangibles de la mente
humana. En esta capa se produce otro conflicto importante, desde
la década del ’90, entre el progresivo cierre en la
capa de contenidos, defendiendo los derechos de autor o copyright,
y la libre circulación y uso de materiales que corresponden
a la producción cultural común de las comunidades
en Internet. El caso paradigmático de la capa de contenidos,
es el proyecto Creative Commons, que marca el surgimiento de un
nuevo movimiento global preocupado por el cierre de las capas superiores
de Internet.
Creative Commons es una corporación sin fines de lucro,
fundada en 2001, dirigida por Lawrence Lessig, cuyo fin principal
es facilitar la tarea de licenciamiento de los trabajos creativos,
para poder quebrar los ya viejos y toscos términos del copyright.
También se propone promover la rápida y sencilla contribución
de las obras al espacio público común como depósito
de la cultura. Dentro del menú de licencias que Creative
Commons ofrece, podemos encontrar diferentes combinaciones. Existen
licencias que permiten indicar que al titular de una determinada
obra no le molesta que la gente la copie y distribuya, siempre y
cuando se lo involucre en el tráfico y se le de la atribución
correspondiente. Otras licencias pueden hacer referencia a la no
comercialidad de una obra, o a la no modificabilidad del trabajo.
El menú de opciones de licenciamiento de Creative Commons
ofrece 11 combinaciones diferentes.
Bibliografía complementaria
1) Vercelli, Ariel: Creative
Commons y el surgimiento de un nuevo movimiento social global en
las capas superiores de Internet; publicado el 11 de Febrero
de 2004 en el Portal Educar, Ministerio de Educación de la
República Argentina.
2) Vercelli, Ariel: Ad
usum: algunos derechos en problemas; ILAW Program 2003 del Berkman
Center de Harvard’. Publicado el 2 de abril de 2003, Buenos
Aires, Argentina en Infoleg, Información Legislativa, Ministerio
de Economía de Argentina; publicado también en la
revista Enredando, 22 de abril, Barcelona, España; y además
en el Weblog de la cátedra de procesamiento de datos, UBA.
3) Vercelli, Ariel: Creative
Commons y la profundidad del copyright, Revista Enredando, fecha
de publicación 07/01/2003; Barcelona, España. También
publicado en sitio de Creative Commons, el día 7 de enero
de 2003, USA.
4) Vercelli, Ariel: Las
regulaciones y el desarrollo en la sociedad de la información:
aportes para un nuevo enfoque sobre las regulaciones. Trabajo
premiado en el Postgrado en ‘Regulación de nuevos servicios
y aplicaciones IP’ (Septiembre-Noviembre 2002), publicado
en la página del Centro de Excelencia para la Región
Américas, Instituto Nacional de Investigación y Capacitación
de Telecomunicaciones del Perú (INICTEL); publicado también
en Revista de Derecho Informático: Alfa-Redi de Perú.
5) Lessig, Lawrence:The
Laws Of Cyberspace, Draft Número 3, 1998; versión
en español: Las
leyes del ciberespacio.
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